Novena A La Divina Misericordia

La novena no es más que un acto de oración que se hace durante nueve días seguidos o por nueve veces en un día determinado de la semana, con el fin de obtener una gracia o para pedir por algo en especifico.

La novena puede estar dedicada a Dios o a alguno de sus santos para que estos intercedan por ti. En este artículo encontrarás como hacer una novena a la Divina Misericordia por las almas de los seres humanos.

Primer día de la novena

Oración a Dios
Jesús crucificado

Debes decidir en que horario vas a realizar la novena, y tratar de hacer todas las oraciones a la misma hora.

En ese primer día lo dedicarás a pedir por el bien de todas las personas, especialmente por aquellos pecadores que no conocen a Dios.

“Poderoso y Misericordioso Jesús,
ten piedad de el hombre y perdona
nuestros pecados.

Te pido tomes en cuenta nuestra fe
que en ti depositamos, para que por
medio del amor sean perdonadas nuestras fallas.

Ten piedad de todas aquellas almas
que aún no han tenido la dicha de
conocerte, y que en su ignorancia,
actúan en tu contra.

Muéstranos con tu amor el camino
de justicia y verdad, y llénanos de tu
inmensa misericordia.”

Amén.

Segundo día de la novena

En tu segundo día practicando la novena, dedicarás tu oración a las almas de los sacerdotes y de todos aquellos religiosos que se encargan de hacer la obra de Dios.

Y son precisamente las almas que se dedican a la obra del Señor, los que son más tentados por el enemigo, incluso el mismo Jesús cuando estuvo en esta tierra fue tentado, es por eso que hay que orar por ellos, para darles fortaleza en Dios.

“Bondadoso Padre celestial,
gracias por aquellos servidores,
que nos guían y nos acercan más a tu presencia.

Te pido que les llenes su alma
de fuerza, para que puedan seguir
haciendo tu obra y sea glorificada tu misericordia.

Permite que se multipliquen tus
servidores en esta tierra, para que
sea predicado el evangelio en cada
rincón del mundo.

Gracias por las personas que nos
pusiste para que nos guíen por el
camino de verdad y misericordia.”

Amén.

Tercer día de la novena

En tu tercer día de novena, vas a pedir por todas aquellas personas que tienen puesta su fe en Jesús y que a pesar de las adversidades ellos siguen confiando en el poder de Dios.

Esta oración es para renovar la fe y el amor de los creyentes, incluso de los que hoy no asisten a la iglesia.

“Misericordioso y divino Jesús,
gracias te doy por todas tus bendiciones,
cuida de todos aquellos que ponemos
nuestra fe en ti y en tu santa palabra.

Abríganos bajo tu poderosa gloria y no
permitas que nada ni nadie nos aparte de ella.

Renueva nuestra fe en ti, para que ninguna
adversidad nos haga dudar, y a los que hoy están
fuera de la iglesia, te pido los traigas a casa.

Grande y poderoso eres, llénanos de tu amor
y de tu infinita misericordia.”

Amén.

Cuarto día de la novena

A pesar de que en todos lados podemos encontrar una capilla o algún hermano en el Señor, aún hay personas en el mundo que no conocen de la Palabra de Dios.

En esta oración le vas a pedir al Señor de la Misericordia por todas esas almas que no han tenido la dicha de tener a Dios en sus corazones.

“Querido Señor de la Misericordia,
hoy te pido por todas aquellas
almas que no te conocen.

Ten piedad de ellas, y perdona
sus pecados, porque ellos no saben lo que hacen.

Permite que de alguna forma ellos
puedan conocerte y puedas habitar en sus corazones.

Para que todas aquellas almas no se
pierdan, más tengan vida eterna.”

Amén.

Quinto día de la novena

En el mundo siempre habrá almas descarriadas, que por una u otras razones se depararon de la iglesia y decidieron dejar a Jesús de lado.

Esas personas son un gran motivo de oración, en este día pedirás para que todo corazón que se haya endurecido a Dios, se vuelva presto a sentir de nuevo su presencia.

“Santo y glorioso Dios,
hoy te pido por cada uno de esos
corazones que se alejaron de tu presencia.

Perdónalos por sus pecados y por olvidarse
de ti, son humanos y cometen errores.

Ayúdalos a que puedan volver a
tus caminos y más nunca se aparten de ellos.

Así como el hijo prodigo volvió a casa,
que ellos vuelvan a tu presencia, con su fe y
su amor por ti más fuertes que nunca,
ten piedad y misericordia de su alma.”

Amén.

Sexto día de la novena

Este día de oración lo vas a dedicar por todas aquellas personas mansas y que han sido tratadas con injusticias.

Además de esto, otras almas mansas y por las que debes pedir es la de los niños, porque de ellos también es el Reino de Cielos.

“Santo y glorioso Cristo,
vengo a ti a implorar tu misericordia
a todas aquellas almas mansas
que han sido tratadas injustamente.

Te pido también por todos
los niños del mundo, para que
los cuides y los llenes de tu
inmenso amor y misericordia.

Que caiga una lluvia de bendiciones
sobre estas almas inocentes, libres
de malicia y de rencores.”

Amén.

Séptimo día de la novena

El séptimo día fue cuando Dios descansó después de haber hecho todo el milagro de la creación, y es justamente este día en el que pedirás por las almas de sus devotos.

La oración de este día la vas a dedicar a aquellas almas que veneran o que son devotas al Señor de la Divina Misericordia.

“Amantísimo Padre,
gracias por este nuevo día en
el que puedo respirar y darte la gloria y honra.

Ten cuidado de aquellas almas, que
reconocen la inmensidad de tu santa
misericordia.

Llena a aquellas almas de tu gran amor,
poder y misericordia, para que puedan
fortalecer su fe en tu poder.”

Amén.

Octavo día de la novena

En este día pedirás por aquellas almas que ya partieron de este mundo y que ahora se encuentran en el purgatorio cumpliendo su sentencia.

Aunque las personas mueran, aún puedes orar por sus almas, para que la Misericordia de Jesús los alcance y puedan pasar a disfrutar del descanso celestial.

“Señor de la Misericordia,
hoy imploro para que poses tu
vista en aquellas almas que están
cumpliendo la sentencia por sus culpas
allá en el purgatorio.

Ten piedad de ellas, y bendicelas
con tu grandísima misericordia.

Que en el lugar de dolor donde están,
puedan ser alcanzados por tu gracia
y tu misericordia, porque tú eres
amor puro y misericordia divina.

Padre misericordioso, ten piedad
de todas estas almas perdidas.”

Amén.

Noveno día de la novena

El mundo esta plagado de indecisiones, de personas que están y no están, y que no están seguras de en que creer.

Esta ultima oración la harás en honor a todas esas almas tibias, para que sea el Señor quien los bañe con su fuego transformador.

“Poderoso y gran Señor,
en este último día, te pido
por todas esas almas tibias,
báñalos con el poder de tu gloria.

Y que todo lo que los mantiene
indecisos, pueda disiparse, para que ellos
puedan ver con claridad la magnificencia
de todas tus obras y de tu gran amor.

Ten misericordia de estas personas,
muestrales tu amor y tu inmenso poder
para que ninguno se pierda, sino que
encuentre que tú eres el camino,
la verdad y la vida.”

Amén.

Esta novena esta dedicada para que todas esas almas de la tierra y las que ya no están en ella, puedan recibir de la misericordia divina  y el perdón de Dios.

Luego de terminar este novenario, grandes bendiciones vendrán a tu vida, a causa de estas oraciones que has hecho a beneficio de tu prójimo.

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