San Antonio Abad: Oraciones, Vida y Milagros



Al morir los padres de San Antonio Abad, quien no tendría más de veinte años y hermanos por los que velar, se decidió a seguir las enseñanzas que escuchó en una misa: “Si quieres ser perfecto, corre y vende lo que tienes para darlo a los pobres”. Así obedeció el joven Antonio, quien pronto se convirtió en un fiel seguidor del Señor. Para pedir por su intervención en nuestras peticiones a Dios, te mostraremos una oración a San Antonio Abad para que cumpla los milagros que pidas.



Historia y Biografía de San Antonio Abad

san antonio abad

San Antonio Abad nació en una pequeña población al sur de Menfis, en el alto Egipto, en el año 251. Comenzó su formación como el hijo de prósperos campesinos, que lograron amasar fortuna y darle una vida cómoda a sus hijos.

Sin embargo, los padres de Antonio fallecieron cuando este tenía entre dieciocho y veinte años, este siguió la enseñanza que una vez escuchó: tomó su fortuna, dejando solo un poco para mantener a su hermana, y la repartió entre los pobres, para hacer caso al ejemplo de un anciano ermitaño de su pueblo.

Incluso antes de este evento, siempre procuró preocupar lo menos posible a sus hermanos, y se propuso no ejecutar ninguna acción con esas montañas de juicio, sino dedicarse a vivir su vida como si cada día fuera el último. Solía decir que el diablo era temeroso de los sacrificios de los hombres y sus buenas obras, y que se reducía sobre sí mismo ante cualquier hombre o mujer que se hiciese la señal de la cruz.

Durante esos años labró su propio trabajo, y entre la oración y la lectura se unió más y más al Señor. Para cuando tuvo cincuenta y cuatro años, más o menos para el año 305, abandonó las montañas y llegó hasta Fayo, en donde formó un monasterio, al igual que otro en las cercanía del Nilo, que bautizó como Pispir.

Durante el año 355, en una edad avanzada, se dice que realizó un viaje hasta Alejandría, propuesto por los obispos que lo rodeaban, en donde predicó la unión del Hijo y el Padre, en contraposición a los paganos, quienes adoraban al Hijo de Dios como si fuese cualquier otro ser.

Aún con toda su dedicación, San Antonio Abad murió en el año 356, probablemente siendo ya mayor a los cien años. Doscientos años después, sus restos fueron recuperados y enviados a Alejandría, luego a Constantinopla, para descansar finalmente en Vienne de Francia.

Canonización de San Antonio Abad

Novena a san antonio abad

San Atonio Abad, cuyo nombre viene a significar “floreciente”, y a quien se le atribuye el título de “el Grande”, ha sido traído a nosotros principalmente desde la perspectiva de uno de sus más grandes creyentes: San Atanasio, quien retrató los hechos de su vida en los primeros siglos durante su propia vida, para finales del siglo siguiente.

Cada 17 de enero, desde el momento de su canonización, se celebra por la comunidad cristiana la fiesta de San Antonio Abad, en donde se enaltece a este modelo de espiritualidad y humildad para todos los hermanos y hermanas de la fe. Dicha canonización ocurrió en el año 491, gracias a todos los autores, monjes y religiosos que se encargaron de mantener el legado del Santo vivo.

Milagros

San Antonio Abad se convirtió pronto en un modelo de ermitaño, que inspiró a muchos otros a alejarse de las tentaciones y bienes terrestres en favor de acercarse más a Dios con una vida santa, humilde y altamente espiritual.

Su virtud fue compartida por otros ermitaños y monjes, que lo acompañaron en su accionar.

El verdadero milagro de su vida fue el tener la fuerza de resistir las tentaciones que el diablo puso a sus pies; desde mostrarle todo lo que hubiese podido hacer si conservaba sus riquezas, hasta demostrarle las dificultades de su modo de vida, en función de hacerlo sentir infeliz con su vocación de seguir al Señor.

A pesar de todo esto, el joven San Antonio Abad resistió a la tentación a través de la diligencia en sus tareas, el ayuno continuo y la compañía de Dios en la oración.San Antonio Abad: Oraciones, Vida y Milagros 1

La mayoría de los milagros póstumos que se le atribuyen a San Antonio Abad tienen relación con la protección y sanación de los animales (con quienes se les relaciona constantemente por su estilo de vida humilde), la aparición de cosas perdidas, las bendiciones a quienes pasan por vidas en soledad, los enfermos y los trabajadores de la tierra y del ganado.

Oración a San Antonio Abad

Para pedir la bendición y la intercesión de este Santo ermitaño, te dejamos una corta oración que puedes recitar cuando necesites de su divina intervención en cualquier momento de tu vida:

Oh San Antonio Abad, quien fue colmado de gracia al escuchar el llamado de Dios, y retirarte al desierto para agradarlo. Tú, aquel que dejo atrás a su fortuna y a su familia para ayudar al más necesitado por medio de la meditación, la oración y el consuelo en la Palabra divina, y que sobrevivió a la soledad y la tentación.

Bendecido con honores por la Iglesia del Señor, defensor del evangelio y las enseñanzas de Jesucristo, posa tu protección sobre mí, pues mis enemigos buscan insistentemente mi caída. No solo a mí, Santa Presencia, sino a mi familia, bendícelos para que no encuentren su ruina en los maleficios de ningún hombre o demonio.

Cuida a los animales del mundo, pues la maldad busca lastimar a las creaciones más inocentes. Que en tu presencia no se les haga daño, pues sé que velarás por su sanidad y conservación. Tú, quien sabe más que nadie las dificultades de la vida terrenal, defiende al inocente del peligro del exterior.

Deposito en ti toda mi confianza, ya que sé que intervendrás por mí ante Dios, y junto a Él me cuidarás de todo mal y horror. Tu bendición será para mí como tu victoria ante las tentaciones del diablo, y como tú saldré vencedor de la batalla contra la oscuridad y el abismo.

Hazme compañía en el difícil camino que lleva a la victoria, San Antonio Abad, del desierto y de los pobres guardián, y recibe mis esperanzas de que cuidarás a mi familia, mis mascotas y mi lugar con los dones otorgados por el Espíritu a ti. Sé la brújula que guíe mí camino. Que tu misericordia cubra a este siervo que te ruega que intercedas ante el Altísimo. Amén.

Novena a San Antonio Abad Patrono de los Animales

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Una novena al Patrono de los Animales puede ser la gran solución a un predicamento del que no consigues salir, sobre todo si tiene que ver con tu mascota o la de un ser querido pasándola mal.

Para estos nueve días de oración, cada día se suele alabar una de las virtudes del Santo, sobre todo la paciencia y la perseverancia en un camino tan doloroso al inicio, pero que tuvo sus frutos al final.

Primer Día

Bendito seas, San Antonio Abad, por renunciar a tu fortuna con el honorable fin de seguir a Jesucristo en su reto en el desierto incluso siendo pecador. Recorriste un mundo por tu cuenta solo para encontrarte con Dios, y al final del camino así lo hiciste, generando milagros a los creyentes y hermanos de la Santa Iglesia.

Benditos sean los dones que te otorgó el Señor en su sabiduría y bondad, pues pido que me confieras tus habilidades para seguirte con santa devoción y amor celestial, dejando atrás los sentimientos de rencor, ira y soberbia para con nuestros hermanos, y así unirnos junto a ti en el Reino de los Cielos. Amén.

Segundo día

San Antonio Abad, que hiciste frente a las pruebas de la vida con virtud cristiana, te pido que me ayudes a vencer las tentaciones que en mi camino pone el maligno enemigo, quien intenta alcanzar a mi alma mortal.

Llévame a comprender que los dones de Dios están por encima de todo placer que se pueda sentir en la tierra. Bendíceme con la misma paciencia que permitió que afrontaras los dolores del desierto, para que haga en mí la voluntad del Señor en la vida y en la muerte, Amén.

Tercer día

Santo Patrono de los Animales y los Pobres, quien aprendiste a amar a tus hermanos en la soledad, te agradecemos por enseñarle al mundo tus dones como monje de la Iglesia del Señor, y por proteger a los seres más indefensos de la tierra.

Te miramos hoy con inmensa simpatía, pues deseamos compartir tus virtudes, sobre todo la indispensable paciencia que nos permita hacer cara a las problemáticas que nos aquejen con gran dolor y desesperación, por tu caridad y la de Dios Todopoderoso, Amén.

Cuarto día

Siempre Santo y siempre bueno San Antonio Abad, que te sometiste a la más cercana vida que se puede tener a la de Jesús, te pido hoy que me hagas un mejor cristiano, uno que pueda cumplir desde el fondo del corazón lo establecido por Dios y su Hijo Único Jesucristo.

Que tu gran virtud alcance a mi alma, y que esta absorba la paz en la soledad que tu viviste, para aprender a ser mejor y así disfrutar en la tierra las grandes bondades del cielo, Amén.

Quinto día

San Antonio Abad, quien humildemente fue y peleó contra el desierto para encontrar su fe en el Señor, tú, quien conoce más que nadie el amor que se siente por un animal, y el afán de protegerlos de todo mal, como a nuestros niños, ya que por tanto pasaste con ellos en tu soledad, protege a estas débiles criaturas y otórgales salud.

Cuida de cada ser, que siempre son alegría para hombres y mujeres de todo el mundo, por los siglos de los siglos, Amén.

Sexto día

Poderoso San Antonio Abad, de quien reconocemos celestiales poderes, misericordioso a partes iguales con hombres que con animales. A quien estas criaturas acudieron para que los curaras, te pido que sanes a mi fiel compañero, para que siga siendo la alegría de mi hogar y el calor de mi corazón.

Confiéreles ese amor religioso del que fueron testigos todos los seres de la creación cuando estuviste en vida, y protege a los que te necesiten incluso después de la muerte, Amén.

Séptimo día

Oh, cuidador predilecto del pobre y el necesitado, San Antonio Abad, socorre a las almas en pena de los agradecidos de tu misericordia, aquellos que se encuentran desamparados en las calles.

A ti, a quien la Iglesia celebra por haber hecho lo imposible para defender el evangelio ante las mentiras y herejías de los ateos y los paganos, que buscaron difamar al oficio de servir al Señor, te pedimos que nos enseñes a amar a todos por igual, como Jesucristo y tú nos amaron, en nuestra naturaleza pecadora, Amén.

Octavo día

Tú, el más grande defensor de los animales, San Antonio Abad, y también fiel guerrero de la fe cristiana, ponme en el camino correcto hacia la gloria y el rostro de Dios, para que nos unamos a ti y a Él por toda la eternidad bajo tus enseñanzas, Amén.

Noveno día

Gracias, Santo que escucha siempre a los más necesitados, por tu diligencia para cumplir con tu deber religioso. Quien en el desierto fue tentado y venció, como Jesucristo, y que enseñó y expandió el evangelio, como los Apóstoles, se merece celebración.

Por otros somos hoy conocedores de tus virtudes, y por ello siempre agradeceremos tu intervención divina, desde el momento en que escuchas nuestras humildes palabras y las elevas al Altísimo, Amén.

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Estas oraciones a San Antonio Abad te servirán para pedirle milagros a este Patrono de los Animales, o para celebrarlo durante los nueve días de oración que duren tus plegarias.

Puesto que aquel que dedicó su vida a servir a Dios, en el desierto o en la montaña, es gran ejemplo de humildad, bondad, compasión y diligencia frente a la tarea de acercarse a Jesucristo, es por lo menos justo que lo conozcamos y reconozcamos sus milagros y su biografía, para seguir sus pasos.

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