Oración Por La Unión De La Familia

Quizá le hables a un joven de hoy por la familiar y te mire con cierto escepticismo, especialmente si vive en una gran ciudad. Para muchos jóvenes de hoy la familia es algo secundario y ser padre de familia no está en sus planes mediatos ni inmediatos.

Esto hace, sin embargo, que se renueve la fe y que se no baje la guardia. Viendo cómo hace falta rescatar y promover sus valores, la fe cristiana se impulsa para no perecer en un mundo que parece olvidar o no necesitar a Dios.

Hoy entonces, diremos una oración santísima por las familias para que sean éstas sean inmunes a los nuevos tiempos que intentan silenciosamente separarlas o desintegrarlas. Acudimos entonces a Dios con esta gran oración, con el propósito de proteger y de bendecir a nuestras familias.

Oración para pedir por la unidad de la familia

Oración por la unión familiar
Familia feliz en gran abrazo

No hay familia que no tenga sus conflictos por más pequeños que sean. En algunos casos los miembros no se quieren o no muestran afecto ni pretenden hacerlo. Otros son consumidos por la rutina. En definitiva, realiza esta oración y pide a Dios porque tu familia se cohesione y funcione como debería funcionar.

Dios Padre, Nuestro Señor,
bendice hoy a mi familia,
y protégela de todo lo malo que pudiera ocurrirle;
que las riñas entre nosotros no logren separarnos,
que siempre predomine el amor y entendimiento,
perdona nuestras ofensas y nuestros pecados,
si mal hemos actuado y si no nos hemos tratado
como se debe y como Tú nos ordenas hacerlo;
somos humanos y erramos muchas veces,
pero sobre todos nuestros caprichos,
sobre el egoísmo y el disfrute personal,
está la familia, que es siempre lo primero;
por ello cuídanos de aquel que quiera separarnos,
o quiera a alguno de nosotros corromper,
haznos unidos y fuertes,
para luchar por nosotros y contra los enemigos,
que ni los elementos ni las bestias
puedan lastimarnos ni separarnos.

Los valores cristianos contrastan con la posmodernidad que cada vez tiene más recepción entre las personas, sobre todo las más jóvenes, lo que los lleva a buscar la felicidad en otros espacios alternativos a la familia y que tienden a ser más individuales.

La familia trata de entendimiento, de empatía, muchas veces de sacrificio y esfuerzos; pero en la familia lo que se da se multiplica con creces, con amor, y reciprocidad.

Algunas personas pueden que crean que no necesitan de sus familiares, se sienten seguros con sus bienes materiales y su estatus social, pero en el momento de las vacas flacas se ve realmente quien es leal, el incondicional, el que de verdad aprecia, y ahí es donde suele destacarse la familia y los muy verdaderos amigos.

Para que haya unión familiar tiene que hacerse un trabajo de día a día; de comunicación de compartir, de interesarse en las actividades del otro. Haz tiempo para tu familia y no la des por sentada. Muchas personas se concentran en el trabajo y la rutina y se olvidan de su familia y de ahí se desprende un hilo que amenaza con romper lo que ha llevado años construir.

Y finalmente, lo más importante, encomendarse a Dios. Una familia que ora y va a misa unida permanece unida. Tiene ese pilar en su vida que los ayudará a soportar los embates y las tempestades. La familia que camina con el Señor nada tiene que perder.

 

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