Oración Poderosa Para Los Esposos Enojados



Cuando nos casamos adquirimos un compromiso para toda la vida, pero es un compromiso que nos debe traer alegría, estabilidad, unión, y en definitiva, un impulso y una ayuda en la vida. Las personas contraen matrimonio pero no solo por amor sino porque creen que con esa otra persona podrán mejorar sus vidas mutuamente trabajando por objetivos en común.



Las personas pueden ser muy impulsivos y pasionales y actuar en consecuencia con resultados que lamentan más adelante. En un mundo lleno de promiscuidad y vida licenciosa es muy fácil perderse en el pecado de la infidelidad. Un mundo que impulsa al hombre a tener deseos que no puede cumplir lo convierte en una persona frustrada y enojada.

Para esta importante relación tenemos una oración para sanar el matrimonio en problemas, que invite a la reflexión y a la conciliación; que ablande el corazón de la pareja y que permita se renueve el amor.

Oración para los esposos que están enojados

Oración para los maridos enojados
Esposo enojado gritando al teléfono

Con el estrés y las múltiples tentaciones, no son pocos los hombres que suelen estar a la defensiva o muy sensibles por lo que se irritan con cualquier cosa. La mujer es la que suele “pagar los platos rotos” de los malos días de su marido. Con esta oración puedes calmar el enojo de tu esposo.

Jesucristo, Mi Señor,
escucha mis palabras te ruego,
porque eres cabeza del hombre,
para alumbrar sus ideas y sentimientos;
calma la ira de (nombrar persona)
quien se encuentra perturbado y enceguecido;
y el enojo es un pecado peligroso,
que impulsa a cometer locuras,
porque es el inicuo quien posee la mente
y nubla todo sentimiento cristiano;
pudiendo lastimar a los demás y a sí mismo,
para luego tener arrepentimientos eternos
que no se pueden saldar con el Altísimo;
ayuda, Jesús, para que mi marido,
pueda encontrar pronto la paz espiritual,
y vuelva a ser una persona amable;
libéralo de las tentaciones y vicios dañinos,
y encamínalo por tu sendero de pureza y bondad.

Un esposo indiferente, que no vela por tus necesidades materiales o inmateriales, o un esposo rebelde que ve en el matrimonio una prisión, representan en ambos casos ejemplos realmente perturbadores para una mujer que ha decidido de manera consciente tener una relación en pareja.

La indiferencia suele ser otro tipo de enojo. Obstinación y cansancio del hombre de la rutina y del hogar. La mujer se conoce que tiene una sutileza única para poder amansar aquellas actitudes destructivas y auto destructivas que suelen tener algunos hombres. No en balde se ha dicho que detrás- y al lado- de cada gran hombre hay una gran mujer.

Se han dado muchísimos casos de violencia doméstica. No hace falta salir de nuestros países latinoamericanos para confirmar que muchas mujeres han sido agredidas por sus maridos. Tales agresiones pueden ser de cualquier tipo, no solo física, sino también psicológica y verbal; incluso no sorprende que una mujer sea humillada y agredida por su marido en público.

Cada vez son más los casos de matrimonios que se separan porque no han tenido la madurez suficiente y no han acudido a Dios cuando tienen problema alguno. Algunos problemas parecen insignificantes pero luego van tomando forma, van creciendo, y ya es tarde para resolver cuando se da cuenta de la magnitud del problema.

La Biblia hace referencia a muchos matrimonios y su importancia tanto para el hombre como para la mujer. Un hombre apegado a principios cristianos sabe cuál es el lugar que le corresponde. Es cabeza de familia, pero actúa como tal, con sus derechos y sus responsabilidades, siendo una de ellas, respetar a su mujer.

La mujer debe actuar con paciencia, amor e inteligencia, virtudes que Dios le ha dado para controlar los impulsos de su pareja masculina. Realiza tus oraciones con fe, y haz ver a tu marido que oras por él para que Dios interceda en su salvación. Si tu marido es realmente un hombre de Dios comprenderá pronto su actitud y en consecuencia rectificará.