Oración a San Cipriano: Para el Amor, de Protección, para Dominar y Mucho más

En algún momento de nuestras vidas, hemos necesitado de la ayuda espiritual o celestial, bien sea por estudios, para la salud, para enamorar, el trabajo, el dinero. Algunos ya tenemos un santo que se ha ganado nuestra fe y devoción, entre ellos puede estar San Cipriano, el santo de los cristianos y los paganos, aunque parezca contradictorio, la experiencia de vida de Cipriano con la magia y hechicería y su  conversión al cristianismo después, lo hace ser venerado por ambos.

Fue eliminado del calendario católico de los santos, sin embargo, encontramos infinidad de oraciones con diferentes fines, que pueden ser muy útiles en esos momentos, a continuación la oración original a San Cipriano, para el amor, para protección, conoceremos sobre su vida y su simbología, disfruta la lectura, es muy interesante.

Oracion Original a San Cipriano

oracion a san cipriano
La fuerza de nuestra fe, puede crear los milagros, cualquier petición que hagas debe ser desde lo profundo de tu alma y la confianza en que se logrará, la oración a San Cipriano  es escuchada y respondida nuestra súplica.

¡En tu bendito nombre estimado San Cipriano! te rezo con infinita fe esperanza y devoción y suplico por tu protección que con tu inmenso poder alejes de mí los peligros, y amenazas del enemigo protégeme de las malas lenguas y de los pensamientos del maligno.

En mi vida dame protección y seguridad, dame claridad en los caminos, espanta a los traidores, violentos y malhechores evítame caer en tentaciones.

¡Grandioso San Cipriano! mi vida en tus manos pongo y humildemente te suplico intercedas por mi ante Dios y me conceda este favor:

(hacer la petición)

Reconociendo tu inmenso poder y por tu compromiso en vida de defender y proteger contra la maldad y la envidia que rodean y acosan al hombre esta ayuda yo te pido ¡Te suplico! Gran San Cipriano no me desampares, arrópame con tu bendición y apóyame para ganar la victoria en este difícil momento que me causa angustia y preocupación.

¡Glorioso san Cipriano! se mi intercesor ante el señor que con su profundo amor y compasión aleje de mi todo enemigo despeje mis caminos  a la salvación para vivir a su voluntad en este plano y encontrar la buena dicha en la vida eterna Por nuestro Señor Jesucristo, amén

Para Protección

San Cipriano

Realiza esta oración de protección, con profunda fe que San Cipriano será tú protector.

¡Glorioso San Cipriano! lleno de fe y devoción te ruego mi buen santo que con tu inmenso poder deshagas y elimines cualquier hechizo, encantamiento o posesión rompe con el  maligno y quítale su dominio sobre:

(nombrar la persona a proteger)

Te Ruego mi buen San Cipriano, protégeme de cualquier enemigo maleficio o deslealtad protege mis pensamientos y visión aleja de mi los hechizos, y la mala voluntad del prójimo dame fortaleza y humildad para ser victorioso ante el enemigo por la vida eterna. Amén

Para el Amor

San Cipriano

Desde lo profundo de tu corazón, la oración para el amor, puede ser concedida, solo cree y pide con fe:

Amoroso San Cipriano poderoso y Glorioso santo protégeme y aleja de mi cualquier hechizo enemigos y todo mal.

Tú que en vida prometiste proteger, sanar y liberar a los prisioneros de maleficios pongo en tus manos  mi vida para que con tu infinita protección, aclares mis caminos e intercedas ante nuestro Señor.

Hoy te ruego, me concedas  la gracia de conocer el amor y disfrutarlo con una persona buena, responsable, justa y cariñosa, que compartamos nuestros logros juntos apoyándonos en cada día de esta vida y la eterna, honrando y agradeciendo a Dios por la dicha concedida por tu intercesión

Así sea.

Oración de San Cipriano y Santa Justina

San Cipriano

Esta oración a San Cipriano y Justina, está cargada de amor, protección y fe, encomiéndate a ellos

¡Amadísima Justina y poderoso San Cipriano! con la fidelidad de su amor por Dios, les suplico me concedan  la seguridad de  su protección ante la injusticia y la maldad del prójimo, alejen de mi todo mal para disfrutar de la dicha de vivir en paz.

Venerados San Cipriano y Justina Benditos sean por siempre e intercedan por mí ante nuestro señor, en ustedes confío y en sus manos pongo mi seguridad y la de mis seres queridos.

Agradecido estaré por su protección eterna, amén

Para que Regrese el ser Amado

Sincera tus sentimientos y asegúrate que vale la pena hacer esta petición, el amor no debe pedirse debe nacer.

¡Glorioso San Cipriano bendito! por tus grandiosos poderes e intensa devoción por ti, intercede ante nuestro Dios Te suplico me  concedas el milagro que mi amado (decir el nombre de la persona amada) regrese a mi, con infinito amor y fidelidad a compartir conmigo sus sueños y alegrías No merezco el dolor de extrañarlo  por no tenerlo a mi lado, Te ruego lo hagas reflexionar desde lo profundo de su alma y mente, entienda lo maravilloso de nuestra convivencia Prometo eliminar la desconfianza y no actuar en venganza, esperarlo con mi corazón y brazos abiertos, tanto dolor no merezco!

Amado  San Cipriano por las tres almas que te protegen Concédeme el milagro que agradeceré por siempre regrésalo con felicidad, que demuestre respeto, amor y amabilidad infinitas Con la inmensidad de tus poderes, regresa a mi amada persona a nuestro hogar y retomar nuestro amor hasta la eternidad Te rezo con fe y humildad, para que tu milagro me regrese la dicha y felicidad, lo conservaré a mi lado con respeto y en sana paz. Atiende mis rezos, glorioso Santo querido. Amén

Historia: Quién fue San Cipriano

San Cipriano

San Cipriano, conocido como el santo mago, nacido entre Siria y Arabia, África,  gozó de grandes riquezas familiares y su cultura fue enriquecida gracias a sus múltiples viajes a otros países, su familia encontró cualidades en su personalidad que lo guiaron a respetar, venerar  y conocer de falsos dioses.

Durante ese tiempo, llamado de paganismo, fue muy reconocido por sus acertados encantamientos, conjuros y hechizos mágicos, considerándose como el líder de la  magia y de la brujería, se dice que llegó a contactar con el propio Lucifer.

Por su amplio conocimiento de las artes de la magia, se dedico a dejarlos plasmados en cartas y documentos, que más tarde se convertirían en un libro, que ha sido de obligatorio uso  por los practicantes de la magia y la brujería, en los tiempos  actuales.

A sus treinta y cinco años, se convirtió al cristianismo, a causa del poder de rechazo que encontró al realizar un hechizo a una doncella, hermosa, virgen, rica y cristiana, llamada Justina,  quien un joven cliente le solicitó que  le concediera su amor.

Los encantamientos no surtieron efecto en la joven y San Cipriano les preguntó a los demonios  porque ella no había sucumbido, a lo que Lucifer personalmente le contestó que era la fe de Justina en Jesucristo y la marca de la Cruz de San Bartolomé (uno de los 12 apóstoles) que la joven tiene en su mano, la protegían de cualquier maldad.

Aceptando el poder del amor a Dios, San Cipriano decidió dejar la vida pagana y convertirse a la fe en Jesús, Justina lo recibió con amabilidad y dulzura, guiándolo y acompañándolo en su vida cristiana, donde dio los pasos necesarios para convertirse en obispo.

Dedicados a predicar la palabra de dios, ganaron muchos seguidores. Para ese entonces el emperador Diocleciano, que obligaba se le rindiera culto, ordenó perseguir a todo aquel que profesará el culto a nuestro único Dios,  arrestándolos a ambos.

Se les presentó ante un tribunal y ambos se negaron a renunciar a su devoción y fe al verdadero Dios de todos los cristianos.

Fueron condenados a latigazos y a ser despellejados, pero un sacerdote intercedió ante el juez para que fueran arrojados a un caldero de agua hirviendo.  Según la leyenda al ser arrojados al agua hirviendo se realizó un milagro de Dios y ellos no sufrieron quemadura alguna, por lo que la pena la decretaría el mismo emperador, quien ordenó su decapitación a orillas de un río, para que sirviera de ejemplo a otros seguidores cristianos.

Sin embargo, a pocos días de su muerte, y sorteando la custodia de los soldados, un grupo de cristianos recogieron sus huesos y los trasladaron a Roma, dejándolos bajo la protección de una fiel seguidora de Cristo, muchos años más tarde estos restos fueron colocados en la Archibasílica de San Juan de Letrán, catedral de la diócesis en Roma.

Qué ofrendas le gustan a San Cipriano

San CiprianoEste milagroso San Cipriano, es siempre un buen oyente e intercesor de nuestras  peticiones y le gusta recibir ofrendas sencillas,  como una forma que reconozcan sus esfuerzos y su dedicación a sus fieles.

Entre estos gestos de gratitud le gusta recibir ofrendas  como  copas llenas de agua, también llenas de vino, que se mantengan inciensos prendidos a su nombre, pueden ser   de mirra o mezclados con acacia y se le enciendan velas de color morado.

Es dichoso al recibir como ofrenda el solo meditar junto a él, que le dediques un tiempo de tranquilidad y oración, aún sin realizar peticiones, puede ser ofrendado el día que se celebra su fiesta  el 16 de septiembre o simplemente por su presencia.

Sin embargo, los estudiosos de San Cipriano, comentan que aunque disfruta de las sencillas ofrendas, pudiese solicitar una peregrinación a algún santuario  u otras ofrendas con mayores detalles.

San Cipriano

El Libro de San Cipriano

Este mágico libro guarda una gran cantidad de fórmulas mágicas, oraciones, hechizos o encantamientos de cuya creación se responsabiliza a San Cipriano.

Es también conocido como el Ciprianillo, de mayor uso en las tierras de  habla hispana y portuguesa.

Se dice también, que el Libro de San Cipriano, corresponde a un grimorio,  que es un tipo de libro originario en la Baja Edad Media, lleno de magia, donde se encuentran referencias astrológicas, listas de ángeles y demonios, fabricación de talismanes, indicaciones para aquelarres, formulación para encantamientos y hechizos, pócimas y medicamentos mágicos.

Otros nombres que se le dan a este libro son: Libro Magno de San Cipriano, Gran Libro de San Cipriano, El tesoro del hechicero, Los secretos del Infierno, Millonario de San Ciprián.

El Libro de San Cipriano ha tenido varias versiones, y han sido clasificados como de magia negra y otros de magia blanca, donde se incluyen protecciones contra el mal de ojo.

Entre estas versiones, se conoce que han sido  dedicadas a públicos específicos, como:

  1. El Ciprianillo para religiosos: sacerdotes, frailes y monjas, sus fórmulas son de tipo benéfico, para cuidar rebaños, feligreses, encontrar objetos extraviados o conseguir fuentes de agua.
  2. El Ciprianillo blanco: tiene cuatro capítulos dedicados a desencantamientos, recetas de magia negra y formas de adivinación.
  3. La Edición latinoamericana: editado en México con un amplio alcance a la cultura popular latinoamericana, que incluye la vida del santo, con detalles para rituales de magia. talismanes, exorcismos, adivinación, oraciones, sortilegios y hasta pactos de sangre.
  4. La Edición moderna: editada en Barcelona, España, por Ediciones Humanitas, incluye todo del anterior más un capítulo sobre la Cruz de San Bartolomé.