Oración de la Sangre de Cristo para los Hijos

Los hijos son lo más importante y preciado que pueden tener los padres. En ocasiones, a pesar de que tuvieron una buena educación, algunos jóvenes tienen a desviarse un poco del camino y ponerse algo rebeldes.

Puedes realizar alguna de estas oraciones de sellamiento, para que cuides que nada malo les pase y que sea Dios guiando sus pasos todos los días, y que sea por su preciosa sangre que su comportamiento mejore y vuelvan a los caminos del buen hijo.

Sello de la sangre de cristo para los hijos

Oración para proteger a los hijos
Padres caminando con hijos

Puedes realizar esta oración personal para que sea la preciosa sangre de Cristo, cubriendo a tus hijos como un sello para que nada malo les pase.

De igual manera, esta oración sirve para expulsar problemas en los que se puedan ver involucrados tus hijos, y recuerda que si tu hijo está por un mal camino, lo mejor que puedes hacer es orar por él, y que sea Dios mismo tratando con su corazón.

“Santo y glorioso Jesucristo,
hijo de Dios, te pido hoy por mis hijos,
te los pongo delante de tu presencia,
para que sea tu sangre preciosa cubriéndolos
y protegiéndolos de todo mal.

Que sea tu santa sangre limpiando el
corazón y la conciencia de mis hijos,
sellando su vida con tu divina sangre, para
que el mal no los pueda alcanzar jamás,
te lo pido en el nombre de Cristo.”

Amén.

 

 

Oración para los hijos

Lo mejor que puedes hacer por tus seres queridos es realizar oraciones por ellos, que sirvan para bendecir su vida y cada uno de sus pasos.

Aunque tus hijos estén mayores y piensen que pueden protegerse ellos solos, nunca esta de más realizar una oración para que sea Dios cuidando sus caminos.

“Divino Señor mío,
gracias por mis hijos,
por sus defectos y por cada una de sus virtudes,
gracias por los momentos maravillosos,
que me has dado junto a ellos.

Envía un grupo de ángeles para que los
acompañen en sus caminos.

No permitas que sus pies tropiecen,
ni que su corazón de dañe.

Amado padre, bendice a mi hijos y
cúbrelos con tu preciosa sangre.

Protégelos y llénalos de tu amor,
bendicelos y guía sus pasos,
te lo pido en el nombre de tu hijo amado Jesús.”

Amén.

 

 

Estas oraciones las puedes realizar en cualquier momento, incluso puedes hacerla mientras ellos están durmiendo, colocando tus manos sobre sus cabezas, al tiempo que recitas la oración.

Encomendarle tus hijos a Dios, puedes estar seguro que ningún mal llegará a tocarlos o a perturbarlos.