Oración A Jesús Resucitado Para: Adoración y Agradecimiento



Tres días después de ser cruelmente torturado y crucificado, Jesús, el Hijo de Dios, resucitó y ascendió a los Cielos para estar a la derecha de Dios Padre. La resurrección de Jesús es el hecho más significativo del cristianismo pues nos afirma que hay vida después de la muerte; una vida buena, junto a Cristo y al Creador.



En esta ocasión traemos oraciones para honrar y glorificar a Jesúcristo resucitado que son de agradecimiento a Dios porque tanto él como su Hijo nos aman de manera infinita. Apelamos a su sagrado corazón para que nos conceda la sanación.

Oración a Jesús Resucitado

Oración a Cristo Resucitado
Cruz de Jesús en el Cielo

Los ángeles anunciaron el regreso de Jesús, y él también lo había prometido y cumplió con su palabra. Mediante esta oración realiza algunas alabanzas de adoración a Cristo que está vivo porque ha regresado de entre los muertos.

Gloria eterna a ti, Jesús,
has regresado entre los muertos,
en carne, hueso y espíritu;
gloria a Ti mi gran señor,
que como has prometido, has resucitado,
y has ascendido a los Cielos,
para entrar en tu gloria;
has abandonado tu sellado sepulcro,
has dejado los lienzos que te vestían
y has vuelto a nosotros,
para demostrarnos tu gran poder;
insensato y tardo en el corazón
aquel que de ti ose dudar,
porque no hay duda que has vuelto a nosotros,
y eres el hijo de Dios Padre Nuestro Creador

Oración de adoración a Jesús Resucitado

Jesús en vida hizo el más grande gesto de amor con la humanidad. Se sacrificó por nosotros dando su vida. Al adorarlo, con esta oración, le rendimos respeto y honores al Hijo de Dios que nos espera con su mano extendida a la hora de nuestra muerte.

Oh, Cristo Bendito,
que has vencido a la muerte y a tus enemigos,
dándonos esperanzas a los pobres y los débiles,
que tanto padecemos aquí en la tierra;
por ti he sido bautizado, y de ti soy devoto,
acude a mi encuentro, hermoso, Jesús
para adorarte sin dudarlo,
porque Tú nos has salvado del infierno,
Tú nos has ofrecido la vida eterna,
y solo tenemos que hacer el bien para ello,
cosa que es buena para los demás,
y para nosotros mismos;
pues quien actúa bien se siente bien en cuerpo y espíritu;
Cristo, tuya es la gloria ahora y siempre.

Oración de agradecimiento a Jesús Resucitado

Jesús se sacrificó por nosotros dando su vida de una manera cruel y degradante para liberarnos de nuestros pecados. Razones sobran para agradecerle siempre a nuestro Señor Jesucristo y una forma de hacerlo es mediante esta oración

Jesucristo, Todopoderoso,
acudo ante ti esperando ser digno,
pues Tú te has sacrificado por nosotros,
para liberarnos de nuestros pecados,
y yo que para pagarte tu sacrificio,
solo debo vivir conforme a tus palabras,
esto es, vivir dignamente y como se debe,
disculpa si he pecado y si he fallado,
y oriéntame para que pueda ganarme el Cielo,
para tras mi muerte estar contigo,
allá en el paraíso, como has prometido.

Oración de sanación a Jesús Resucitado

En el nuevo testamento, puede leerse que Jesús resucitado afirma que aquellos que crean en el no tienen nada en qué confiar, nunca enfermarán y al contrario, podrán curar a los demás. Realiza esta oración para que ser bendecido por la sanación de Jesús actúe por sí o a través de ti para poder tener el poder de lograr la sanación de los cuerpos.

Jesús Todopoderoso,
por tu sagrado corazón,
te encomendamos nuestros cuerpos y nuestras almas;
para que nos dé fuerzas y fe,
porque en quien tu estés, podrá echar fuera a los demonios,
apretar con las manos a la serpiente,
beber la cosa más venenosa sin sufrir daño,
y sanar con sus manos;
por ello posa tus manos
en aquel que deba sanar
e ilumínalo, haz acto de presencia,
porque no hay cura más dulce que la fe.

Cristo resucitado representa la victoria no solo ante la muerte sino ante los incrédulos, ante los inicuos que se burlaron cruelmente de él y lo crucificaron como a un criminal. quisieron apagar su fuego y al contrario su amor se expandió como un incendio por todo el Imperio Romano.

La historia de la resurrección de Cristo está detallada en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento y es un hecho crucial para entender la fe cristiana pues todos los creyentes no sentimos identificados con Cristo que padeció en la tierra y encontró redención en el Cielo, porque nos ha prometido una vida nueva y buena.