Novena a las Almas del Purgatorio

De las Almas del Purgatorio se afirma que están en el fuego y sufrimiento purificador y que están en la posesión imperfecta de Dios.

El purgatorio es una figura tradicional de la Iglesia Católica. No es una figura bíblica, al menos en un sentido explícito. Se hace referencia a él de forma implícita entendiéndose como un espacio entre el mundo presente y el prometido o por venir.

Novena a las benditas almas del purgatorio

Novena para las almas en el purgatorio
Manos pidiendo ayuda

Te preguntarás para qué sirve la novena. Pues bien, aunque en el purgatorio han sido salvados del peor tormento que es el infierno, aún no han merecido ingresar y disfrutar del paraíso eterno.

A continuación te dejamos las oraciones correspondientes a la novena. Recuerda que son nueve días, y por lo tanto debe realizarse una oración por día para las Almas del Purgatorio.

Día 1

Realiza esta oración para apelar al corazón piadoso de Jesús y así, por haber conocido la gloria de ascender permita a las Almas del Purgartorio subir al Reino de los Cielos.

Cristo, Señor lleno de dulzura,
salvador de las almas que aún no ascienden a la gloria,
tu conoce las amarguras
pues has llevado el peso de la Cruz,
y soportado en ella el profundo dolor hasta la muerte,
por las lágrimas que tu Santa Madre derramó
por ver cómo tu carne era destruida,
concede que las Almas del Purgatorio asciendan al Cielo,
para que termine la pena que tan mal padecen,
pues Tú conoces la gloria de ascender al reino celestial,
y a quienes cargamos con el peso de los pecados,
haz que con dolor y lágrimas ganemos nuestro ascenso,
pues habremos cumplido nuestra penitencia;
así te pedimos en esta novena, Mi Señor,
apelando a tu infinita misericordia,
para la salvación de nuestras almas,
tuyo es el honor y la gloria.

 

Día 2

A través de esta palabras, oramos a Cristo para apelar a su piedad para que las penas no sean tan dolorosas y el arrepentimiento de las Almas las hagan menos gravosas.

Señor Piadoso y lleno de bondad,
ten siempre abierta tus manos para socorrer las almas;
por tu voluntad has sido clavado en la Cruz Sagrada;
en nombre del dolor sufrido por la Virgen Santa,
quien en presencia soportó con impotencia tu pasión,
apelamos a tu infinita compasión, te suplicamos, Señor,
con tus manos divinas alivia y socorre a las Almas del Purgatorio,
te pedimos que con nuestra penitencia,
sea menos gravosa la dureza de tu pena en la Cruz,
concédenos, Jesús, cuanto pedimos en esta Novena,
para gloria tuya y salvación de nuestras almas.

 

Día 3

Pedimos con esta oración a la misericordia de Jesús para que nos absuelva a las Almas del Purgatorio de las malas obras que han cometido.

Mi Señor Misericordioso,
en nombre de tu Santísima Madre, quien sufrió a tus pies en la Cruz,
las burlas y ofensas que a ti hacían judíos y romanos,
concede la gracia a las almas arrepentidas,
permite que podamos por Ti ser absuelto,
por las ofensas que contra Ti hemos cometido,
pues has perdonado a quien por ignorancia mal ha obrado,
te rogamos, Jesús, la absolución de las Almas del Purgatorio;
y de aquellos que te han negado o ignorado,
haz que con verdadero dolor y arrepentimiento
pronuncien tu nombre y pidan perdón por sus pecados;
te pedimos así, señor, con esta Novena,
deseando la honra y gloria siempre tuyas,
y el buen provecho de nuestras Almas.

 

Día 4

En este oración imploramos al Señor por la compañía sagrada y bendita que pueda dar a nuestras almas y las del purgatorio en la eternidad.

Señor Rey Supremo,
ten compasión con el sufrimiento de las Almas,
pues desde la Cruz has entendido la angustia y tribulación
del que con resignación ha padecido y se ha arrepentido;
así le has ofrecido el Cielo al ladrón bueno,
para que encuentre la redención y dicha en tu compañía;
por los sufrimientos de tu Santísima Madre,
que presenció el derramamiento de tu Sangre Divina,
te imploramos, Señor, te apiades de las Almas del Purgatorio,
que con paciencia y resignación sufren dolores y penas,
tenles compasión y concédeles la gloria de tu compañía
llevalos a gozar las delicias de Tu Compañía en la Gloria,
así te pedimos en este Novena,el gozo de tu compañía en la eternidad.

 

Día 5

A través de esta oración pedimos consuelo a las almas del purgatorio para que su sufrimiento encuentra alivio en la oferta de ir al Cielo.

Cristo Señor, que consuelas las almas,
por la tristeza y sufrimiento que padeciera tu Santa Madre,
al verte hasta tu muerte en la Cruz,
y que ha conseguido alivio y consuelo,
porque Tú le has dicho,que en Juan, tu amado discípulo, tiene a su hijo,
aunque se ha cambiado al maestro por el alumno,
y el Dios hecho hombre por el hombre puro,
te pedimos, Señor piadoso y compasivo,
que alivies las penas intensas y desconsoladoras,
y ofréceles la eternidad del Cielo;
y ay de aquél que te cambie a ti por el pecado
porque habrá elegido la aflicción, el dolor y la pena;
y lloraran con amargura tu ausencia;
así te pedimos en este novena,
la protección y amparo en el Cielo,por tu gloria eterna

 

Día 6

Practica esta oración para que Cristo brinde amparo y consuelo a las Almas en el Purgatorio para que merme el sufrimiento, sus tormentos y dolores.

Cristo Señor que ampara las almas,
quien por horas sufrieras la peor tortura
pues humillaciones acompañaban tus tormentos y dolores,
y en el olvido, el desconsuelo y desamparo,
has clamado por el abandono de Dios Padre;
porque tu Madre, aun a tu lado,poco alivio y consuelo podía darte;
por ello consuela y ampara las Almas del Purgatorio,
para que los tormentos y penas sean menos pesados,
y aquel que por sus pecados merece tu olvido,
ayúdalo para que a través de su llanto amargo,
encuentre tu ayuda y tu gracia;
así te pedimos en esta novena,
para el consuelo y amparo de las Almas,
en tu nombre, honor, y gloria.

 

Día 7

Con esta oración le pedimos a Nuestro Señor Jesucristo que se apiade de la sed de las Almas del Purgatorio y en consecuencia las sacie con su sangre sagrada.

Mi Señor, soberano y omnipotente
Tú procuras el bienestar y salud de las almas,
porque a pesar de que algunos han desdeñado tu sangre
porque no saben el valor de tan eficaz medicina,
y Tú para recuperarte, con boca ardiente,
has pedido porque has tenido sed;
y como respuesta has obtenido hiel y vinagre,
y ello también le ha constado así a tu Madre;
por ello te pedimos señor que apagues la sed,
de aquellas Almas del Purgatorio que la padecen,
porque con tu sangre los alivias y purificas;
y a los que tienen sed de salvación,también dales de beber;
así te pedimos en esta Novena, Señor,
por tu Divina Misericordia con los sedientos;
para que vivan agua de la Vida Eterna.

 

Día 8

El propósito de esta oración es pedirle a Cristo que alivie las penas de las Almas del Purgatorio pues la justicia divina que se clama se ha satisfecho con el pago de la deuda.

Cristo Benigno que redime las Almas,
con tu Sangre Sagrada ha sido satisfecho al Padre,
que reclamaba justicia
y al no poder el hombre cumplir con tal deuda
ha sido tu sangre la que ha pagado el precio infinito,
y en la Cruz has dicho que todo se ha cumplido;
sacrificio que con gran dolor soportó tu Madre;
por ello alivia el sufrimiento de las Almas en pena,
porque los padecimientos han sido pagados con tu sangre;
y si hay satisfacción de justicia ya no hay sufrimiento,
a cuanto han contraído la deuda del pecado,
concédenos la gracia para satisfacerla,
así te pedimos señor en esta Novena,
piedad por el sufrimiento de las almas,
por la justicia divina, tu honra y gloria.

 

Día 9

Con esta oración le pedimos a Cristo que interceda por las almas que ya han pagado su sufrimiento para que asciendan al cielo pues su espíritu les he encomendado.

Divino Cristo que glorificas las almas,
quien ya concluido tanto sufrimiento y dolores,
has encomendado al Padre tu espíritu,
y así, con cabeza inclinada y expiración,
has glorificado con tu presencia las Almas del Purgatorio;
por el dolor en el corazón de tu Madre,
quien presenció cómo se apagaba tu luz,
te imploramos Señor,que terminadas las penas y los dolores
recibas a las Almas y las lleves contigo,
para que en el Cielo puedan contemplarte eternamente,
y a los que pecando han querido quitarse la vida,
haz que se arrepientan a la hora de su muerte,
y digan que en tus manos encomiendan su espíritu;
así te pedimos en esta novena,
por la ascensión de las Almas que ya han sufrido;
para la mayor de tus glorias, y el mayor de tus honores
y la salvación eterna de nuestras almas.

 

Por ello son importantes nuestras oraciones para hacerle sufragios a Cristo por la conmiseración y que le permita a cada alma que padece en el purgatorio ascender finalmente al Reino de los Cielos. Esta antigua tradición se practica para los difuntos y sirve para aliviar las penas de los vivos y unirnos en el amor a nuestros seres fallecidos y a Cristo.

 

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